Eivissa en familia

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¿Vacaciones en Eivissa con niños? Por supuesto. Además de las maravillosas playas donde construir castillos de arena y chapotear hasta el atardecer, la isla esconde otros encantos para la diversión de los más pequeños.

A los más pequeños les encanta descubrir castillos, por eso es imprescindible la visita al recinto amurallado de Dalt Vila, patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En las visitas teatralizadas, que se realizan los sábados por la tarde con reserva previa, un viaje en el tiempo les permitirá entender  cómo se vivía en la ciudad en el siglo XVI, cuando se construyó la fortificación renacentista.

Autor: Alejandro Marí

Autor: Alejandro Marí

Los niños disfrutarán de los espacios interactivos de los baluartes de Sant Pere y Sant Jaume; en el primero se explica cómo se construyeron las grandiosas murallas, mientras que en el segundo podrán probarse cascos y armaduras, sopesar mosquetes y espadas  y ver cómo eran los cañones y artillería de la época. La visita puede finalizar en el yacimiento de Puig des Molins, la necrópolis más extensa y mejor conservada de la época fenicio-púnica.

En el Museo Etnográfico, situado en el Puig de Missa de Santa Eulària, en una antigua casa payesa, se pueden conocer la cultura y las tradiciones de la isla a través de su  indumentaria, joyería, utensilios del campo, instrumentos musicales, armas, artesanía…

Museo de Etnografía de Ibiza (autor: Fundación para la Promoción Turística de Ibiza)

Museo de Etnografía de Ibiza (autor: Fundación para la Promoción Turística de Ibiza)

Si el plan es pasar el día al aire libre, pero lejos las socorridas playas, hay muchas alternativas, entre las que destacan numerosas rutas de senderismo y ciclismo, o bien actividades náuticas  como salidas en kayak.

Cicloturismo (autor: Fundación para la Promoción Turística de Ibiza)

Cicloturismo (autor: Fundación para la Promoción Turística de Ibiza)

Para los más pequeños quizás resulten atractivos los trenes turísticos (con salidas desde Santa Eulària, Es Canar, Port de Sant Miquel o Portinatx); mientras que los hermanos mayores preferirán la velocidad de una carrera de karts (en el Go Kart de Santa Eulària o el Karting de Sant Antoni).

El subsuelo de Eivissa también oculta algunos tesoros dignos de ser visitados. La Cova des Culleram fue la vivienda  de un grupo de pobladores de la Edad del Bronce, y se convirtió en el santuario más importante de la época púnica, dedicado a la diosa Tanit. La de Can Marçà, por su parte, es la más importante de la isla, y cuenta con el aliciente de las espectaculares vistas de su entorno. Durante todo el año se realizan visitas guiadas a esta cueva formada hace más de 100.000 años y que antaño fue refugio de contrabandistas.

Cueva de Can Marçà

Cueva de Can Marçà

También en una gruta se encuentra el Aquarium Cap Blanc, en Sant Antoni, un centro de recuperación de especies marinas donde se puede contemplar gigantescas tortugas así como las principales especies del mediterráneo ibicenco. Su terraza es el lugar ideal para ver la archifamosa puesta de sol, disfrutar de una sardinada o embarcar en un glass botom boat.

Judit Binefa | Periodista

 

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