El Caribe está en Balears

Elige destino, Embárcate  /   /  By Comunicacion

Para encontrar el paraíso no hace falta viajar a miles de kilómetros. Hace millones de años que el paraíso se mudó a las Illes Balears. Ahora vive en playas y calas totalmente ajenas al bullicio y al hormigón de los paseos marítimos. Remansos de paz para perderse y para encontrarse a uno mismo.

Han inspirado anuncios, películas, por tadas de discos y mucha literatura. Son liberadoras y salvajes. La costa de Ibiza, Formentera, Mallorca y Menorca está sembrada de rincones en los que bañarse y tomar sol es un canto al hedonismo, una terapia para el cuerpo y el alma.

1:
Un arenal eterno en pleno Parque
Natural
Es Cavallet · Ibiza

Este extenso arenal, con una orilla de Este extenso arenal, con una orilla de más de un kilómetro, es una de las playas históricas de Ibiza. En ella se comenzó a practicar el nudismo, costumbre que aún se mantiene desde la mitad de su orilla hasta la torre de defensa de Ses Portes. Un litoral de agua cristalina, en pleno Parque Natural de Ses Salines, sin hoteles ni edificios, salvo tres chiringuitos. A lo lejos se avistan las murallas renacentistas que coronan la ciudad.

2:
Agua turquesa y un
horizonte de islotes Platges de Comte · Ibiza

Para muchos, la playa más impresionante de Ibiza por el intenso color turquesa que adquiere el mar y la presencia de innumerables islotes, que dibujan un horizonte accidentado e hipnótico. Desde la cala del embarcadero hasta el Racó d’en Xic, cuenta con cuatro zonas de baño, a cual más paradisíaca. S’Illa des Bosc se sitúa muy cerca de la orilla, a continuación está Sa Conillera y un poco más lejos, S’Espartar y Ses Bledes.

3:
Arena blanca entre escollos y casetas varadero
Cala Saladeta · Ibiza

Más que de playas extensas, Ibiza es territorio de rincones pequeños y Cala Saladeta, a pesar de su limitada geografía, seduce por su belleza. Se accede a través de su hermana mayor, Cala Salada, un poco más larga pero menos exótica. Su orilla alterna arena fina con pequeños escollos y una sucesión de casetas varadero de pescadores. Darse un baño en su agua cristalina, con ese mar de pinos a la espalda, es un sueño.

4:
La hermana gemela de ses Illetes
Platja de Llevant · Formenter
a

Ses Illetes no solo es la playa más famosa de Formentera sino una de las más conocidas del mundo. Se encuentra en el lado oeste de la aguja que cierra la isla por el norte, enlazando con el islote de S’Espalmador a través del escueto paso de Es Trocadors. Llevant se extiende por el lado este de esta afilada lengua de tierra y es incluso más espectacular y extensa. Un paraíso más tranquilo y que requiere, eso sí, estar pendiente del viento.

5:
Calitas inesperadas junto

al puerto de es Caló Ses Platgetes · Formentera

La costa de Tramuntana de Formentera es la más abrupta y apenas cuenta con rincones de fácil acceso para el baño. Ses Platgetes, justo antes del pequeño puerto de pescadores de Es Caló de Sant Agustí, constituye una maravillosa excepción. Entre las rocas se alinean pequeños recodos de arena que permiten sumergirse en un agua esmeralda que evoluciona a turquesa según aumenta la profundidad. Y como telón de fondo, los acantilados de La Mola.

6:
Una playa con poesía
Es Trenc · Mallorca

En el Parque Natural d’Es Trenc-Salobrar, la arena es blanca y uno no sabe dónde acaba el mar y empieza el cielo. Es Trenc son 2,5 km de playa, la más alabada de Mallorca. Huele a sal y a posidonia, que protege los sistemas dunares. Sabinas y pinos a un lado, al otro Cabrera agrietando el horizonte y allá a su frente los búnkers levantados por miedo a una invasión marítima en la Segunda Guerra Mundial, grafiteados con versos de Costa i Llobera.

7:
El horizonte enmarcado
Sa Calobra · Mallorca

La Serra de Tramuntana es una costa de playas de arena gruesa y guijarros pero incluso para los que las prefieren finas es obligado ir al Torrent de Pareis. Se accede bien por mar o por tierra, por un camino estrecho de 300 metros desde Sa Calobra que culmina en la desembocadura de un torrente que nace en S’Entreforc: en medio de unas fauces de 200 metros de altura se encuentra uno de los horizontes más impresionantes de Mallorca, una de las joyas de la isla.

8:
Belleza salvaje
Cala Mesquida · Mallorca

En la costa noreste se encuentra una de las playas más bonitas de la isla. Arena fina y aguas limpias al antojo del viento, que de vez en cuando proporciona una fiesta a los surfistas y que mantiene alejadas a las embarcaciones. Cuenta con servicios, por lo que es una buena alternativa si se buscan comodidades como duchas o restaurantes. Vale la pena visitar la colonia de gaviotas y cormoranes que se encuentra a su derecha, en su margen más virgen.

9:
Una mar de azules
Cala Trebalúger · Menorca

Vecina de sus hermanas más mayores, Cala Mitjana y Galdana, Trebalúger es el secreto de la costa sur de la isla. Llegamos a pie a través de un encantador sendero de 1,5 km desde Mitjana, la recompensa es una extensa playa con arena perfecta, blanca, fina, perfectamente encajada entre dos acantilados. Si le sumamos sus impecables aguas turquesas podría ser la descripción perfecta del paraíso en la tierra.

10:
Nadar dentro de una postal
Cala Pregonda · Menorca

La imagen de su arena dorada bañada por aguas cristalinas bajo la atenta mirada de Els Esculls, pequeños islotes marcianos de origen subvolcánico, avala con toda rotundidad que nos encontramos ante uno de los rincones de imprescindible visita y disfrute de la isla. Ella es magia, bonita, famosa, codiciada; son razones de peso por las que fue elegida por Mike Olfield para la portada de dos de sus discos. —

POR · XESCU PRATS, JESÚS TORNÉ Y DAVID ARQUIMBAU

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