Adiós al plástico

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El plástico ahoga al planeta y es el momento de actuar cambiando malos hábitos de consumo y disminuyendo la cantidad de residuos.

La salida de cualquier supermercado es un drama desde el punto de vista ecológico. La bolsa de plástico en la que cargamos la compra lleva botellas de plástico, fruta envuelta en plástico, bricks de plástico, botes de plástico, patatas de sabores en bolsas de plástico o bandejas de plástico para el pescado. Es el material que ahoga al mundo y uno de los más contaminantes. Cualquiera de sus cifras es alarmante: ocho millones de toneladas acaban en los océanos cada año, casi la mitad del que se utiliza es de un solo uso y, a día de hoy, apenas se recicla una quinta parte de la producida.

El mundo está siendo consciente de ello y, poco a poco, se están llevando a cabo medidas dirigidas tanto a la mejora del reciclaje como a la disminución del uso del plástico. Aunque tardío, la entrada en vigor en España del Real Decreto 293/2018, de 18 de mayo, por el que todos los establecimientos deben cobrar por las bolsas que ofrezcan a sus clientes, es un ejemplo de ello.

Pero más allá de las políticas, cada persona es responsable por sí misma de reducir el consumo de materiales contaminantes como el plástico. Y ahí surge la filosofía zero waste (cero residuos), que busca conseguir el menor número de residuos posible a partir de evitar malos hábitos de consumo. Aunque exige algunos esfuerzos, son de sentido común y se basan en cinco principios: rechazar aquello que no necesitas (merchandising de regalo, por ejemplo), reducir el consumo innecesario (fuera caprichos), reutilizar (como el uso de una bolsa de tela para ir a la compra a diario), reciclar cuando ya no puedas reutilizar y compostar para que los residuos orgánicos ayuden a tus plantas a crecer. Si quieres, puedes.

 

Cada persona es responsable por sí misma de reducir el consumo de materiales contaminantes como el plástico.

 

GUSANOS QUE COMEN PLÁSTICO

Uno de los mayores problemas del plástico es su lenta biodegradación, que se estima en 450 años como mínimo. Por eso se investiga con bacterias capaces de degradarlo. Y, también, con gusanos: una investigadora española ha descubierto que el gusano de la miel es capaz de biodegradar plástico. Ahora falta investigar para conocer cómo lo hace y, así, poder aplicarlo a escala industrial.

 

¿Qué puedo comprar?

Una de las dificultades a la hora de usar plástico es que hay pocas opciones reales para consumir productos que no estén hechos con este elemento. Una buena idea es acudir a tiendas a granel, que ofrecen productos que puedes llevar en tus propias bolsas de tela o botes. Otra alternativa es www.sinplastico.com, donde se pueden adquirir más de 550 referencias de enseres que no contienen este material contaminante. «Vendemos desde cepillos de dientes hasta sartenes pasando por chupetes, bolsas de algodón para comprar a granel o champús sólidos», cuenta Marion de la Porte, una de sus fundadoras.

 

Menaje y utensilios biodegradables

Baleària ha incorporado menaje y utensilios fabricados con celulosa y materiales biodegradables en los restaurantes self-service y cafeterías de los buques. Esta acción está vinculada a uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) de las Naciones Unidas, el número 12, que tiene como finalidad garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles para contribuir a preservar el medio ambiente. Cabe remarcar que la naviera ha asumido los ODS como hoja de ruta para guiar su actividad y que lleva a cabo varias líneas de trabajo vinculadas con once de estos objetivos.

 

Ignacio Sánchez | Periodista

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