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Descubre la riqueza de la biodiversidad del Mediterráneo
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Descubre la riqueza de la biodiversidad del Mediterráneo

Por Cristina Abel


 

El mar Mediterráneo es uno de los ecosistemas más ricos en vida marina.

 

En sus profundidades se puede encontrar una increíble variedad de especies, muchas de las cuales habitan las costas de los territorios que une Baleària. Caracterizado por su clima cálido y aguas salinas, el Mediterráneo alberga praderas de posidonia, arrecifes rocosos y humedales, esenciales para la biodiversidad. Desde delfines juguetones hasta gigantes del mar como el atún rojo y el cachalote, estas especies representan lo mejor de la biodiversidad marina en la región. Los avistamientos en trayectos en barco pueden ser una experiencia inolvidable, especialmente durante las estaciones más cálidas, cuando las aguas son más tranquilas y la vida marina se acerca a la superficie y a las costas.

 

 

1. Delfín mular

Balears, Comunitat Valenciana y Costa Brava

Su sociabilidad le convierte en una de las especies favoritas de los ecoturistas. En primavera y verano, es común ver delfines mulares cerca de las embarcaciones, realizando saltos y acompañando las travesías, especialmente en Balears. Es el periodo en el que se acercan a las costas para alimentarse y socializar. Además de ser juguetones, son altamente inteligentes, capaces de comunicarse mediante una compleja combinación de sonidos y gestos.

 

 

2. Delfín común

Melilla

Durante esta misma época del año, es posible observar a los delfines comunes, una especie más pequeña que el delfín mular, pero que se distingue por sus colores vibrantes y su asombrosa habilidad para formar grandes grupos. En las aguas de Melilla, su avistamiento es un espectáculo frecuente, ya que suelen nadar en grupos que pueden contar con cientos de individuos. Además de ser un deleite visual, estos delfines desempeñan un papel fundamental en el equilibrio del ecosistema marino al regular las poblaciones de peces pequeños.

 

 

3. Tortuga boba

Costa de Cádiz, Balears y Comunitat Valenciana

Caretta caretta, conocida comúnmente como tortuga boba, es una de las especies marinas más antiguas del mundo y es considerada una auténtica superviviente de la evolución. En verano, se acercan a las playas del Mediterráneo para desovar, especialmente en zonas protegidas ubicadas en Balears y Cádiz. Estas tortugas, que pueden vivir más de 50 años, son clave para el ecosistema al controlar las poblaciones de medusas. Sin embargo, se enfrentan a amenazas como la pesca accidental y la contaminación por plásticos, lo que hace crucial la protección de sus hábitats.

 

 


 

4. Atún rojo

Comunitat Valenciana, Balears y Cádiz

Famoso por su tamaño y velocidad, el atún rojo es uno de los depredadores más rápidos y fuertes del Mediterráneo. Conocido por alcanzar velocidades de hasta 70 km/h, este pez es una maravilla tanto para científicos como para ecoturistas. Durante la primavera y el verano, se le puede observar migrando en grandes bancos, un espectáculo que pocas veces se tiene la oportunidad de presenciar. Además, su importancia económica y gastronómica ha generado esfuerzos para regular su pesca y garantizar su conservación, ya que es una especie en riesgo debido a la sobrexplotación.

 

 


 

5. Ballena cachalote

Costa Brava, Balears y Melilla

Aunque raramente se avistan cerca de la costa, los cachalotes pueden encontrarse en las aguas profundas de la Costa Brava y alrededor de las Balears, especialmente entre otoño e invierno. Se les considera los gigantes silenciosos del Mediterráneo. Estos cetáceos, que pueden alcanzar una profundidad de 2.000 metros en busca de calamares gigantes, se avistan ocasionalmente en aguas profundas. Su canto se puede escuchar a kilómetros de distancia bajo el agua, una herramienta de comunicación fascinante estudiada por biólogos marinos de todo el mundo.

 

 

6. Foca monje del Mediterráneo

Balears y costa de Cádiz

La foca monje, una especie en peligro de extinción, se puede encontrar en las aguas rocosas de Balears y ciertas zonas de la costa de Cádiz, como la región de Tarifa, donde encuentra refugio. Los mejores meses para observar esta especie son los de la primavera, cuando las focas descansan en las zonas costeras y en cuevas marinas. Son un indicador de la calidad del ecosistema, ya que necesitan aguas limpias y tranquilas para sobrevivir.

 

 


 

7. Mero común

Comunitat Valenciana, Costa Brava y Balears

El mero común es una especie emblemática de las reservas marinas mediterráneas. Su tamaño y carácter territorial lo hacen fácil de identificar, y los buceadores disfrutan buscándolo entre las formaciones rocosas. En verano y otoño, su actividad aumenta, especialmente en áreas protegidas como las islas Columbretes en la Comunitat Valenciana. Este pez, además de ser un atractivo visual, es también clave en el control de poblaciones de otras especies en el fondo marino.

 

 

8. Medusa

Costa Brava, Comunitat Valenciana y Cádiz

Las medusas, especialmente las especies como la liofilizada, son visibles en aguas cálidas durante los meses de verano en lugares como la Costa Brava, la Comunitat Valenciana y la costa de Cádiz. Temidas por sus picaduras, son criaturas esenciales en el ecosistema marino. Durante el verano, variedades como la medusa luminiscente iluminan las profundidades del mar, especialmente en aguas calmadas. Su presencia actúa como un indicio de los cambios en el ecosistema, ya que su proliferación puede estar vinculada a la sobrepesca de sus depredadores naturales. Las hay inofensivas, como la medusa luna, todo un espectáculo para observar en aguas poco profundas.

 

 


 

9. Tiburón mako

Melilla

Conocido por su velocidad y agilidad, el tiburón mako o marrajo es un depredador impresionante capaz de alcanzar los 70 km/h. Habita las aguas del Mediterráneo cercanas a Melilla. Se le puede avistar ocasionalmente durante excursiones de pesca o en excursiones especializadas en avistamiento de fauna marina, principalmente en los meses de verano. A pesar de su apariencia temible, los makos cumplen un papel destacado en el control de poblaciones de peces, manteniendo la biodiversidad y asegurando la estabilidad de las cadenas alimenticias marinas.

 

 


 

 

10. Camarón rojo

Costa de Cádiz, Málaga y Granada

Este camarón de alta calidad se encuentra en las aguas profundas cercanas a la costa de Cádiz, Málaga y también en el litoral granadino. Aunque es más complicado verlo debido a sus hábitos nocturnos y vida en zonas profundas, los pescadores y ecoturistas especializados pueden avistarlo durante las noches cálidas de verano. Este crustáceo no solo es un manjar culinario, sino también una parte vital del ecosistema marino, ya que sirve de alimento para muchas especies depredadoras.

 

 

Compromiso Baleària: los barcos como plataformas científicas

A través de su Fundación, Baleària pone su flota a disposición de equipos científicos de asociaciones como Pelagicus y Nereide, que realizan avistamientos y monitoreo de cetáceos y otras especies marinas desde los buques, en el Mediterráneo y el estrecho de Gibraltar.

 

 

 

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El tiempo en el mar
Mundo curioso

El tiempo en el mar

  Con la llegada del verano y las vacaciones, aumenta el interés por los pronósticos meteorológicos, no solo respecto al tiempo que hará en el lugar de descanso, sino también durante el desplazamiento hasta el destino.   El progreso de la meteorología ha experimentado un continuado e intenso desarrollo desde que a mediados del siglo XIX esta ciencia se ordenó alrededor de los servicios meteorológicos nacionales y de la OMM Organización Meteorológica Mundial. Esta organización, acompañada de una red mundial de comunicaciones y de la llegada de los ordenadores, ha acabado desembocando en pronósticos cada vez más acertados.   Así, mientras que en 1950 las previsiones del tiempo no iban más allá del horizonte de las 36 horas, actualmente ya se trabaja con pronósticos a 15 días vista. Los medios de transporte han podido aumentar la seguridad y comodidad del pasaje gracias a los pronósticos meteorológicos. En la navegación marítima, la irrupción de la tecnología también ha sido espectacular. En las travesías entre la Península y Baleares o el Estrecho, los capitanes de navíos reciben las distintas actualizaciones de los mapas de viento previsto y de altura del oleaje en todo momento, predicciones que han evolucionado de forma notable a lo largo de los años, en muchos casos coincidiendo con los conflictos bélicos que se han ido sucediendo.   En este sentido, la II Guerra Mundial no fue una excepción y trajo unos primeros intentos para conocer el oleaje previsto durante los desembarcos aliados a través de funciones aleatorias y matemáticas. A partir de las década de los años 80 se trabaja con modelos más complejos llamados neuronales y que predicen con mayor fiabilidad las olas previstas, su periodo (distancia entre olas) y la mar de fondo (oleaje generado a distancia y que llega hasta una zona). Estos mapas han mejorado de forma vertiginosa en los últimos 15 años hasta convertirse en indispensables para velar por la seguridad y comodidad del pasaje.   La tripulación de los buques siempre los consulta y, en función de ellos y de los datos recibidos desde otros barcos en ruta, se tomarán las decisiones oportunas eligiendo el rumbo más seguro y cómodo para el pasaje o, en casos excepcionales,  se optará por la cancelación de los buques menos cómodos con fuerte oleaje, como son los fast ferries. A pesar de los avances en las predicciones, la prudencia y la experiencia son fundamentales en el mar.   Hay diferentes denominaciones según la altura que alcancen las olas, desde la mar llana (menos de 0,1 metros) a la mar arbolada (de 6 a 9 metros), pasando por rizada, marejadilla, marejada, fuerte marejada, gruesa y muy gruesa. Normalmente no se superan los 9 metros. No hay que confundir estados del mar o altura de las olas con las llamadas rissagues. Este fenómeno relacionado con la altura del mar se conoce desde siempre y afecta especialmente al puerto de Ciutadella, en la isla de Menorca. Hay incógnitas sobre este fenómeno, pero en resumen se trata de unas elevaciones súbitas del nivel del mar siguiendo una cadencia más o menos regular. Hoy en día en sus previsiones, el Centro Meteorológico Territorial a les Illes Balears de Aemet, las tiene muy en cuenta.


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