Formentera

Ferry a Formentera: el paraíso más pequeño del Mediterráneo

Embárcarte en un ferry a Formentera es la única forma de descubrir este pequeño paraíso que no cuenta con un aeropuerto en su superficie. El ferry Ibiza - Fomentera tarda tan solo 30 minutos en recorrer la distancia que separa las dos Pitiusas.

Por supuesto, subirte a un ferry a Formentera te permite visitar los rincones más históricos como Caló Sant Agustí, el Faro de la Mola o el del Cap de Barbaria. Aunque estén más alejados del puerto, embarcando tu coche al ferry a Formentera puedes llegar hasta ellos en menos de media hora nada más desembarcar.

Gracias a un desnivel escaso y una reducida extensión, llevarte tu bici en el ferry a Formentera y descubrirla a golpe de pedal es una de las mejores opciones. De hecho, a 15 minutos del puerto encontramos playas paradisíacas como Llevant o Illetes. Como pertenecen a un parque natural, visitarlas dando pedales tiene aún más ventajas. Los visitantes que acuden en bicicleta pueden entrar a estas playas de manera gratuita. Así que, coge tu bicicleta y ¡pon rumbo al azul turquesa de Formentera!

Otra de las ventajas de viajar en el ferry a Formentera con Baleària en tu coche es la cantidad de equipaje que puedes llevar. De esta forma, puedes facturar los accesorios que necesites para disfrutar de actividades como kayak o windsurf en la laguna Estany Des Peix, o practicar esnórquel en calas como Punta Prima para contemplar las maravillas de la vida submarina.

Además, recuerda que, desde abril hasta octubre, el ferry Denia - Formentera de Baleària conecta la península con la isla en dos horas y media. ¿A qué esperas para reservar tu próxima ruta?